Educación global
EDUCACIÓN GLOBAL: SODA cree que cada niño tiene derecho a la educación y sus maestros voluntarios están luchando afanosamente para hacer realidad este sueño.

SODA

Apprendizaje enfocado en el alumno
APPRENDIZAJE ENFOCADO EN EL ALUMNO: Los maestros de SODA se proponen crear clases donde los alumnos sean protagonistas en vez de receptores pasivos de información.

Capacitación de Maestros

En julio de 2007, SODA organizó un seminario de capacitación de dos semanas al que asistieron maestros de las escuelas de AVJ y de Solino y más de 40 maestros aspirantes de seis nuevas barriadas de Puerto Príncipe, que esperan abrir sus propias escuelas comunitarias. El objetivo del seminario era mostrar las destrezas básicas de la enseñanza y las estrategias que motivasen la participación activa de los alumnos; a diferencia del aprendizaje por repetición, el cual constituye la práctica estandarizada en la mayor parte de las escuelas haitianas.

Festival de Cine

Festival de Cine

Armados con un proyector y una pantalla, SODA creó un festival de cine al aire libre, ofreciéndole al público películas gratis en las barriadas de Puerto Príncipe. Existen muy pocas salas de cine en la ciudad y la mayoría de los haitianos no cuenta con suficiente dinero para comprar entradas, ni cuenta con los medios para trasladarse al cine. Las películas al aire libre a menudo atraen a más de 100 personas que se aglomeran en plazas y callejuelas sucias. Los niños se sientan en el suelo y los adultos se quedan de pie durante toda la exhibición.

El Orfanato Lafanmi Selavi

El Orfanato Lafanmi Selavi
AYUDANDO A LOS NIÑOS DE LA CALLE: Los voluntarios de SODA dan clases todos los días y proporcionan refugio a los niños huérfanos y desamparados que viven en las calles. Muchos de estos voluntarios fueron también niños de la calle alguna vez.

Los voluntarios de SODA han logrado recuperar un orfanato abandonado llamado Lafanmi Selavi o La Familia Es La Vida, en el centro de Puerto Príncipe. Este orfanato fue el más grande de la ciudad, pero hace algunos años lo cerraron y más tarde su edificio fue saqueado. Recientemente, un grupo de antiguos huérfanos que crecieron en Lafanmi Selavi, conducidos por voluntarios de SODA, ocuparon el edificio y reabrieron allí un refugio para los niños de la calle. Los voluntarios de SODA todos los días dan clases a alrededor de 20 niños de la calle; niños que en su mayoría duermen en el suelo del edificio por la noche.